Pedro Sánchez y el PSOE, gestores del capitalismo en España, son responsables de la situación del transporte en nuestro país, que ha visto recortada su financiación y ha pasado a manos de empresas privadas.
Con la tragedia de Urda y de Adamuz se ha demostrado que tanto el «gobierno progresista» como los anteriores gobiernos han abandonado a los trabajadores, llegándoles a culpar de las tragedias.
Ellos y su gestión son los responsables directos de las decenas de muertos en los accidentes. La dimisión de Óscar Puente no es suficiente, debería ser juzgado por su nefasta gestión durante estos años.
Los comunistas debemos apostar por un servicio de transporte público de calidad y enfocado hacia la eficiencia y en beneficio de los trabajadores.



